lunes, 22 de agosto de 2011

Conservación de los recuerdos

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: «Excursión a Quilmes», o: «Frank Sinatra».


Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: «No vayas a lastimarte», y también: «Cuidado con los escalones.» Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay una gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.


Julio Cortázar - Historias de cronopios y famas



4 comentarios:

Lioris dijo...

Genial! Queres compartirlo en twitter?

Javier dijo...

Si este pibe Cortázar era un fenómeno...

"...qué es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos, un diccionario de caras y días y perfumes que vuelven como los verbos y los adjetivos en el discurso, adelantándose, solapados, a la cosa en sí, al presente puro, entristeciéndonos o aleccionándonos vicariamente hasta que el propio ser se vuelve vicario, la cara que mira hacia atrás abre grandes los ojos , la verdadera cara se borra poco a poco como en las viejas fotos y Jano es de golpe cualquiera de nosotros."
Rayuela. Capítulo 19

Lucía dijo...

Muy lindo Javier!! Me había olvidado de ese fragmento... gracias por traerlo nuevamente a mi memoria!

Gisela dijo...

Gracias por un poco de buena lectura! :)

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